Sobre nosotras

Somos Cristina AlujaRaquel Edo, dos apasionadas de los comienzos, de cocinar ideas, de soñar despiertas cómo-vivir-contentas-y-desde-el corazón. ¡Juntas queremos comernos el mundo! De esta comunión nace Coeduca, un proyecto para que padres y madres contemos con recursos para hablar a nuestros hijos de los valores y de la espiritualidad. De pequeñas nos hubiera gustado conocer tantas respuestas a tantas preguntas… Preguntas grandes, pequeñas, medianas. Preguntas por la mañana, en la comida, con la merienda… ¡Nuestra hambre por el conocimiento y por la vida era muy voraz! Y os lo confesamos: nunca llegamos a saciarla. Estas mismas ansias por saber nos llevaron concienzudamente hasta el fondo de la madriguera, y ahí, finalmente, comprendimos la verdad: todos los cómos están en el corazón. Así que como-no-nos-quedó-otra, recomenzamos, y esta vez sabiendo que sólo teníamos que confiar. Contamos los días de cuántos-cómo-habíamos vivido, y dejamos de alimentar el miedo a ser nosotras para atrevernos a comunicar, a cocrear, a ser cómo somos, y nada más.

RAQUEL EDO

Comenzó y recomenzó su andadura profesional como traductora (estudió Traducción e Interpretación en la Autónoma de Barcelona), para finalmente retornar a su gran pasión: la ilustración. Decidió embarcarse en su sueño de convertirse en emprendedora y en 2016 lanzó la marca handmade Cottoboo. Bajo el lema de Little green minds, crea juguetes, láminas y otros materiales con sus dibujos, para despertar en los niños el amor por la naturaleza. Como-todo-es-comunicar, según ella, también lo hace a través de la moda, y en los vestidos y camisetas imprime sus estampados y el mensaje de respeto por los animales.

CRISTINA ALUJA

A todas horas escribiendo, hilando letras, contando vidas. Es periodista, licenciada en la Autónoma de Barcelona. Siempre quería más así que se aventuró en la búsqueda de por qué-las palabras-no-responden-a todos los cómos. Trabajó en varios medios, en gabinetes de prensa y en entidades sociales, comunicando historias de personas que explicaban mucho, no todo. Seguía ávida del conocimiento y pensó que lo encontraría en la Universidad (se formó en Deusto con un Máster en Migraciones y luego en la UNIR, donde hoy cursa el Grado de Educación Infantil). Y cada vez el cuento se hacía más enrevesado: las palabras seguían sin explicar muchos cómos, y lo más terrible: ¡algunas incluso creaban confusión! Decidió salir de aquel intrincado laberinto y encontrar algún lugar donde la verdad fuera contada. Y el camino, descubrió, conducía  a un reino en donde no se habla y, sin embargo, ¡el silencio lo dice todo! Ese mundo de no palabras se llama corazón, que es como-ser-una-misma-de verdad. Gracias a la meditación, desenredó la madeja de aquella historia y se llenó de inspiración para vivir su propia aventura. Así fue como creó el proyecto Coeduca. Con él desea que los niños y sus familias puedan hallar sus por qués y cómos sin ser engullidos por castillos de palabras.