El amor, una asignatura pendiente

Cristina Aluja

Explicar la espiritualidad es todo un reto, y más aún si se pretende hacer de forma amena y sencilla. Sólo a través de este lenguaje, lo complejo puede desgranarse, como los granos de una granada, y llegar al corazón de las personas.

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1 respuesta

  1. Miguel F dice:

    Excelente artículo Cristina, pero……..¿sólo el acompañar en el camino sería suficiente?, no lo creo, pienso que hay que acompañar y guiar, dándoles a entender que aunque nosotros les estamos guiando y acompañando, son ellos los que lo eligen, siempre sin imposiciones ni obligaciones. Como personar adultas, tenemos la obligación de ello ya que nuestra experiencia de vida és mucho mayor, vemos aquello que ellos no ven, y és nuestro deber decirlo y encaminarles a ello. No se trata tampoco de que los padres proyecten en sus hijos aquellas frustraciones suyas, sino como he dicho y me reitero, el guiarles en este camino. Si, estoy de acuerdo, con amor y espiritualidad y sin cortarles la creatividad.

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